Neuropsicología Acuática

TRATAMIENTO NEUROPSICOLOGÍA ACUÁTICA EN THERCLI

¿CÓMO SE TRABAJA LA NEUROPSICOLOGÍA EN EL AGUA?

La terapia acuática es un programa de salud que se desarrolla dentro del agua, con la finalidad de tratar una enfermedad, paliando o frenando sus síntomas. Sus objetivos, desde el punto de vista fisiológico son más evidentes incluyendo: mejorar la movilidad articular, equilibrio, resistencia cardiovascular…etc. Sin embargo, desde la perspectiva de la psicología se pone el foco en proporcionar una sensación de bienestar en el individuo. Al identificarse como un medio con características totalmente diferentes se considera una oportunidad para que el/la usuario/a pueda trabajar su adaptación y su confianza en sí mismo/a, características intrínsecamente relacionadas con la noción de independencia.

El medio líquido facilita la realización de movimientos que determinadas personas no podrían realizar fuera del agua, donde la fuerza muscular se ve influenciada por la gravedad. Esto repercute directamente en el análisis que el individuo realiza sobre sí mismo, promoviendo cambios en referencia a limitaciones, miedos, autoestima… que el profesional se encargará de redirigir a los objetivos particulares de cada sujeto.

Entre las características principales que el medio acuático puede aportar son:

  • Ayuda a romper la rutina en la que están muchos de los pacientes que acuden a rehabilitación durante un largo periodo de tiempo, ya que salen de su lugar habitual, salen del gimnasio y salen de la camilla.
  • La sensación de ingravidez y de libertad de movimiento es muy gratificante, influyendo en la autoestima y la autoconfianza.
  • Muchos pacientes con grados altos de discapacidad logran desplazarse y realizar algunas habilidades de forma autónoma, que fuera del agua les resulta muy difícil o imposible de realizar. Esto aumenta su autoestima y autoconfianza, ayudando a adoptar una actitud de autosuperación.
  • Se utiliza el juego como recurso para el tratamiento, se convierte en un ambiente lúdico. Favoreciendo que el paciente participe muy activamente, disminuyendo el miedo a fallar y aumentando la tolerancia a la frustración.